El balón gástrico es un dispositivo temporal que se coloca por endoscopia (sin cirugía) y ocupa espacio en el estómago para que comas menos. Es reversible y se retira al terminar el tratamiento.
¿Para quién SÍ?
- Sobrepeso u obesidad inicial que busca una opción sin cirugía.
- Quien quiere un punto de partida para crear hábitos.
- Como preparación antes de otra cirugía (puente prequirúrgico).
¿Para quién NO (o conviene valorar)?
- Obesidad severa que probablemente necesita cirugía para un resultado duradero.
- Quien no está dispuesto a acompañarlo con cambios de hábitos.
- Ciertas condiciones médicas que se descartan en la valoración.
Qué esperar
El balón ayuda a comer menos, pero los resultados dependen del seguimiento nutricional y del cambio de hábitos durante los meses que lo llevas.
Balón o cirugía: cómo decidir
Si tu objetivo es una pérdida grande y duradera y tu IMC es alto, la cirugía suele ser más adecuada. Si buscas algo reversible y sin quirófano como primer paso, el balón puede ser ideal. Lo definimos juntos en valoración.
Dudas frecuentes
Se coloca con sedación, así que no se siente. Los primeros días puede haber náusea mientras el cuerpo se adapta; se controla y mejora pronto.
Generalmente entre 6 y 12 meses según el tipo, y luego se retira por endoscopia.
El objetivo es que para entonces hayas creado hábitos. Continuamos con seguimiento para ayudarte a mantener tus resultados.
No es “mejor” o “peor”: son para perfiles distintos. El balón es temporal y sin cirugía; la manga es para una pérdida mayor y duradera.
¿El balón es para ti?
Agenda una valoración y descubre si el balón gástrico es tu mejor punto de partida.

